Una cómoda compañía siento
Celada de la voluntad inerme
Redes que caen sobre mi aliento
Causantes de que mi empeño merme
Sogas de desidia que se anudan
Ahogando mi ánimo sin prisa
Sirenas marchitas que se desnudan
Ante mi mirada roma y lisa
Olas azules casi negras rompen
El puente que la razón ardorosa
Tiende sin cesar al que rememora
Dolores y dulzura que esconden
La fiera hondura de una fosa
En cuyo fondo un hombre solo llora.
0 Respuestas a “Indolencia”